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Tratamiento contable de las criptomonedas

Dic 20, 2022

Hace tiempo nos invitaron a un abogado y a mí, que soy contador público, a dar una plática a jóvenes estudiantes sobre los aspectos generales de lo que es la abogacía y la contabilidad con la intención de que conocieran más acerca de estas dos profesiones. 

Durante esta plática, mi colega presumía de la nobleza de la profesión que él desempeña y que a su juicio es la profesión más antigua y bella del mundo. Cuando tocó el turno de defender la mía, les comenté que lo de la más bella era sujeto a apreciación, pero que estaba 100% seguro que la contabilidad era la profesión más antigua del mundo.  

“Imaginémonos los tiempos remotos, cuando el ser humano era nómada y que aún estaba aprendiendo a comunicarse. En los tiempos donde vivía en cuevas y tenía que cazar para sobrevivir. En algún momento, el macho alfa hacia un inventario de los alimentos con los que contaba. Se daba cuenta que solo le quedaba un costillar de bisonte y unas cuantas frutas; y que si no salía pronto a cazar en tres días se quedaría sin alimento. Él tomaba la decisión de salir a cazar la mañana siguiente. Para esto preparaba sus lanzas y flechas y salía al alba. Regresaba por la tarde cargando la caza del día, que tal vez consistió en un par de venados, cuatro conejos y diversos frutos que recolectó por ahí, con lo cual aseguraba sobrevivir una semana más. Tiempo suficiente para arreglar y volver a elaborar lanzas y flechas para su próxima cacería”.

 Aunque esto lo mencione en tono de broma, la realidad es que esa situación representaba el origen de lo que actualmente es, y sigue siendo el objetivo principal de la contabilidad. El análisis de la información para la toma de decisiones.

 Desde ayudar con las necesidades básicas, como fue este ejemplo, hasta el determinar la rentabilidad de un producto; el margen de utilidad; la factibilidad de una fusión o la consolidación de estados financieros; el objetivo siempre es y ha sido el mismo: Generar información financiera de utilidad, que sirva de base para tomar la mejor decisión en pro de la situación y/o los objetivos de cada entidad.  

Obviamente la profesión como tal se ha venido adaptando acorde a las necesidades del ser humano. Según Maurice H. Stans “La historia de la profesión anterior a 1900 apenas está formada de bocetos aislados. El nombre del primer contador público está indudablemente perdido para siempre, pero es probable que haya sido un apto tenedor de libros, al servicio de algún mercader italiano en los albores de los siglos XV o XVI, quien después de adquirir reputación de habilidad técnica en su trabajo, era consultado por otros que necesitaban de su consejo para el manejo de los registros de sus transacciones”

 Si analizamos los conceptos que existían entonces y hasta el día de hoy, desde la publicación del tratado de contabilidad en 1494 por quien es considerado el padre de la contabilidad, el fraile Luca Bartolomeo de Pacioli, la contabilidad ha estado en constante evolución, buscando siempre adaptarse a los cambios de la sociedad y los mercados cuidando su objetivo principal, que es el de ser útil en la toma de decisiones económicas

 En ese entendimiento la profesión en los últimos años ha realizado mejoras a su marco normativo, como son en materia de inversión en instrumentos financieros, el cambio de fórmula para la valuación de inventarios, el reconocimiento de los efectos de la inflación en la información financiera, por citar algunos. Todos ellos han sido producto de la necesidad de reconocer mejor las operaciones y generar información financiera de calidad.

 Recientemente es innegable e indiscutible la adopción de la tecnología dentro de las operaciones de las entidades. Esto ha suscitado diversos cambios. El más reciente y el cual quiero compartir con ustedes el día de hoy habla sobre las criptomonedas.

 En los últimos 5 años, ha habido un incremento en el uso y manejo de las diferentes criptomonedas, tanto como medio de pago o intercambio, o bien por mera especulación. El marco que regula la preparación de información financiera de las diferentes entidades a través de las Normas de Información Financiera (NIF) observó lo anterior. Es por esto por lo que puso manos a la obra y en noviembre de 2019 se aprobó para su emisión y publicación por el Consejo Emisor del CINIF la Norma de Información Financiera C-22, la cual establece las bases para la valuación, presentación y revelación del uso de criptomonedas dentro de la información financiera de una entidad.

 Definición de criptomoneda para efectos de la NIF C-22

 El Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera, A.C (CINIF), quien es el encargado de proponer y analizar las diferentes Normas que sirven de base para el correcto registro e interpretación de la información financiera de una entidad consideró necesario emitir esta NIF C-22, dado que el volumen de transacciones en criptomonedas aumenta día con día. Sin duda son diversos los motivos por los que una entidad puede decidir por comenzar a utilizar las criptomonedas.  La intención de este artículo en darles un resumen sobre lo que la NIF C-22 considera para su correcta valuación, presentación y revelación en los estados financieros.

 Conforme a esta Norma, una criptomoneda es un activo digital único, que solo puede ser transferido en forma electrónica y que se utiliza como medio de pago o intercambio o bien, puede venderse; para fines de seguridad y evitar que sea corrompida, su estructura está basada en códigos encriptados (criptografía), razón por la cual se le llama criptomoneda. 

Como podemos observar, el criterio que toma esta NIF es considerar la criptomoneda como un activo digital, es decir un bien que por sí solo representa cierto valor económico, es propiedad de la entidad y otorga el derecho y la posibilidad de generar beneficios económicos futuros. Por lo anterior podemos concluir que las criptomonedas no se consideran:

  • Efectivo
  • Equivalentes de efectivo
  • Instrumentos financieros
  • Inventario
  • Propiedad de inversión.

Reglas de valuación y presentación de las criptomonedas

 La NIF considera que estos activos digitales dada su naturaleza deben de ir dentro del activo circulante o corto plazo de una entidad. Para estos efectos debemos recordar que, dentro de la información financiera, las entidades deben de ordenar su activo circulante dependiendo de aquellas cuentas que sean más fácil convertir a efectivo, ya que lo que este rubro representa es el total de los recursos económicos a los que la entidad tiene acceso para hacerle frente a sus obligaciones o necesidades de inversión y crecimiento.

 Este es el motivo por el cual encontramos como primer rubro del activo circulante el efectivo, después las inversiones a corto plazo, luego las cuentas por cobrar, los inventarios, etc. Al final del activo circulante debemos incorporar el rubro de criptomonedas, como lo muestra el siguiente ejemplo:

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Y ahora bien, ¿Cómo se elaboran los registros contables?, para esto debemos primero abrir una cuenta de mayor por cada tipo de criptomoneda que sea propiedad de la entidad. Como subcuentas pondremos la información de cada una de las carteras que contienen el mismo tipo de criptomoneda. Podemos llevar los registros contables de la misma forma que llevamos el control de bancos en moneda extranjera, es decir ajustando su valor de realización al tipo de cambio en que se realizó la transacción mediante una cuenta complementaria:

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Reglas de revelación de las criptomonedas

 Conforme a las necesidades de cada entidad en algún momento estas deberán generar información financiera. Como parte de la información sobre las criptomonedas que se deberá revelar dentro de las notas a los estados financieros sobre cada tipo que se posea encontramos:

  •  El nombre,
  • El uso que se le dará a la moneda,
  • La cantidad de unidades por cada moneda,
  • La valuación a la fecha de emisión de los estados financieros,

 Una vez que las criptomonedas se vendan o se cambian a efectivo de nuevo, la entidad deberá de revelar lo siguiente:

  •  La cantidad de unidades dadas de baja
  • El importe de las ganancias o pérdidas
  • Las razones de la venta o baja

 Si bien el precio de estos activos digitales es muy volátil, lo que podría generar extensas ganancias o pérdidas a muy corto plazo, las entidades deberán ser muy cuidadosas al momento de tomar decisiones considerando la valuación del rubro de criptomonedas, ya que estas se materializarán hasta que se den de baja estos activos. Sin embargo, es de suma importancia valuar el rubro de las criptomonedas y revelarlo a la fecha de emisión de los estados financieros.

Para el caso de las criptomonedas que se tienen en custodia y no son propiedad de la entidad, estas deberán ir registradas dentro del pasivo circulante y revelar la misma información del motivo de custodia, así como de los gastos incurridos o ganancias obtenidas derivadas de la misma. 

De igual forma si la entidad adquiere las criptomonedas a través de la minería de estos activos, es importante que también registre los gastos relacionados con este servicio.

Como podemos apreciar, el marco regulatorio de la contabilidad trata siempre de mantenerse a la par con los cambios, que si bien aun faltan por considerar varios conceptos, como lo son el tratamiento que se les dará a los NFT´s o los smart contracts, tarde o temprano se emitirán las reglas en pro del mismo objetivo que ha tenido siempre la profesión, generar información financiera útil para la toma de decisiones.